«En el amor y en los sueños no hay nada IMPOSIBLE»

Sí, lo nuestro con Casa Maestro fue «amor a primera vista», aunque cuando la conocimos no tenía muy buen aspecto…

Eso sí, para conseguir que nuestro sueño se hiciera realidad hemos necesitado grandes dosis de confianza, ganas, perseverancia y paciencia.

Confianza
Ganas
Perseverancia
Paciencia
Ella
Gratitud

Confianza

Porque vimos «el alma» de la casa más allá del estado en el que estaba y confiamos en ella, en sus posibilidades, en nosotr@s, en nuestras posibilidades…. Bueno, confianza y un poco bastante de imaginación porque…, ¡Mira qué aspecto presentaba el jardín!

Confianza

Ganas

¡Y nos pusimos manos a la obra! Más de una persona nos tachó de loc@s, y tenían razón!! Hay que estar un poco loc@ y tener muchas ganas para meterse en rehabilitar una casa de más de 350 mts sin tener ni idea de construcción!!.

Ganas

Perseverancia

Diseño, proyecto, permisos, presupuestos, gremios, viajes de Zarautz a Izal los fines de semana para trabajar…. Y así durante unos cuantos años, y sin perder apenas la SONRISA!!

Perseverancia

Paciencia

En más de una ocasión, los imprevistos han hecho que las cosas fueran mucho más lentas de lo que a Igor y a mí nos hubiera gustado y hemos tenido muchas oportunidades para desarrollar la paciencia.. Como solemos decir… hemos hecho la rehabilitación de Casa Maestro a «fuego lento», dejando que la Vida nos entretenga por el camino.

Paciencia

Ella

Llegó el día y Casa Maestro se hizo realidad y se convirtió en ese lugar que soñamos el primer día que la conocimos.

Nosotros cambiamos su aspecto y ella cambió nuestra Vida.

Ella

Gratitud

Al mirar atrás, no podemos olvidarnos de todas las personas que nos han acompañado en este viaje: familia, amig@s, vecin@s, gremios…. ¡ Muchas gracias a tod@s por aportar vuestro «granito de arena» y por sostenernos cuando las fuerzas nos flaqueaban.

Marijo, Igor, Adrian y Aaron

«Nadie dijo que fuera fácil, ahora sabemos que mereció la pena»

Gratitud